En un cambio de planes criticado por la oposición venezolana, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, voló hasta Italia, en un viaje “privado” que políticos advierten no está incluido en el periplo por el Medio Oriente que la Asamblea Nacional le aprobó al mandatario, en atención a la invitación del cineasta norteamericano, Oliver Stone, al estreno del documental “Al sur de la frontera”, alusivo al mandatario izquierdista.
Alli, en la muestra de cine de Venecia, el mandatario izquierdista logró la atención de los grandes medios occidentales al asistir al evento. Chávez caminó por la alfombra roja con el director Oliver Stone para el estreno del documental elaborado por Stone y con la participación de varios mandtarios latinoamericanos.
Las medidas de seguridad en los alrededores eran fuertes, con agentes de la policía militar revisando las bolsas de los presentes.
Centenares de admiradores saludaron al mandatario venezolano y algunos corearon “¡Presidente, presidente!”.
Chávez tiró una flor hacia la multitud y se tocó el pecho sobre el corazón. En un momento dado tomó la cámara de un fotógrafo para sacar una foto de él mismo poco antes del estreno mundial del documental, que participa fuera de concurso en la 66ª bienal del cine veneciano.
“Estoy muy honrado de estar aquí, he venido hacerle un tributo al festival de Venecia como uno más. Estoy aquí como uno más. No como presidente sino como uno más. Me gusta mucho el cine, me gusta mucho el arte, la cultura, y este esto es un festival mundial de cultura, de arte, de crítica, de cine, documentales. Felicito a sus organizadores”, afirmó.
Chávez se convirtió de pronto el lunes en la figura del festival, acaparando la atención de prensa y fotógrafos, mucho más que los representantes del mundo del cine.
Al entrar a la sala, con media hora de retraso, el presidente recibió un aplauso largo de los presentes. Vestía un traje negro con una corbata roja reluciente. Sonriente, estrechó muchas manos, mientras la gente gritaba su nombre.
Según trascendió, Chávez aterrizó en helicóptero en Lido de Venecia, donde se efectúa el festival, pero no fue recibido por representantes del gobierno conservador del primer ministro Silvio Berlusconi, por tratarse de una visita privada.
El documental terminó de exhibirse con unos pasos de rumba de parte de Stone, al son de la música de Carmen Miranda. Chávez se levantó de su asiento en la sala de cine para abrazar al cineasta.
El público saludó de pie con un largo aplauso de cinco minutos la obra de Stone, centrada acríticamente en Chávez.
Stone afirma que su nuevo documental sólo busca ilustrar los cambios positivos y radicales que están ocurriendo en Sudamérica en años recientes y que busca responder a los ataques contra Chávez de parte de los medios de comunicación estadounidenses.






