El fiscal general de Nueva York, Robert Morgenthau, aseguró que el régimen izquierdista del presidente venezolano, Hugo Rafael Chávez Frías dispone de “unas 50 mil toneladas de uranio no explotadas” y que Irán dispuso fábricas en “zonas remotas del territorio venezolano para la producción ilegal de armamentos”
“Nuestro esfuerzo permitió descubrir un sistema de prácticas fraudulentas implementadas por entidades iraníes que movían dinero por el mundo sin ser detectadas”, explicó Morgenthau.
“¿Por qué Irán realizó estos movimientos? La respuesta es simple: para pagar los materiales necesarios para el desarrollo de armas nucleares, misiles de largo alcance y minas”, aseguró el funcionario que rastrea posibles operaciones ilegales entre Irán y bancos venezolanos.
El fiscal de Nueva York estimó que los venezolanos disponen de “unas 50 mil toneladas de uranio no explotadas”, que comenzaron a ser extraídas para el programa nuclear de Ahmadinejad.
En ese sentido, Morgenthau advirtió de la instalación de fábricas iraníes en zonas remotas y poco desarrolladas del territorio venezolano que se presentan como “la geografía ideal para la producción ilegal de armamento”.
BANCOS VENEZOLANOS INVOLUCRADOS
De acuerdo con el fiscal de Nueva York, Robert Morgenthau, los recientes acuerdos entre Caracas y Teherán en el plano de desarrollo tecnológico, cooperación militar, bancaria y financiera, y la alianza en combustibles es una clara señal de la cercanía entre los dos países. En ese marco, Morgenthau señaló que en Venezuela hay unas 50 mil toneladas de uranio no explotadas, por lo que “se especula que Venezuela esté extrayendo uranio” para el polémico programa nuclear iraní. Morgenthau hizo tales afirmaciones en un almuerzo organizado por Global Financial Integrity, señaló Reuters.
El funcionario destacó el surgimiento de fábricas iraníes en zonas remotas y poco desarrolladas del territorio venezolano que se presentan como “la geografía ideal para la producción ilegal de armamento”.
Así, según Morgenthau, el régimen de Ahmadinejad logra sortear las sanciones norteamericanas y europeas para el desarrollo de su plan atómico. El fiscal manifestó: “Nuestro esfuerzo permitió descubrir un sistema de prácticas fraudulentas implementadas por entidades iraníes que movían dinero por el mundo sin ser detectadas”.
“¿Por qué Irán realizó estos movimientos? La respuesta es simple: para pagar los materiales necesarios para el desarrollo de armas nucleares, misiles de largo alcance y minas”, aseguró. El funcionario detalló los movimientos financieros de Irán en Venezuela: en enero de 2008, el régimen fundamentalista instaló en Caracas el Banco Internacional de Desarrollo, filial local del Banco para el Desarrollo y la Exportación de Irán.
Menos de siete meses después, el Departamento del Tesoro sancionó a ambas entidades por comprobar un intento de brindar financiamiento al Ministerio de Defensa iraní.
Morgenthau rastrea posibles operaciones ilegales entre Irán y bancos venezolanos.
SOCIEDAD QUE VA MAS ALLA DE LO ENERGETICO
Venezuela acordó exportar a Irán 20.000 barriles diarios de gasolina, según anunció el presidente Hugo Chávez durante una visita de dos días a este país.
Chávez, que se reunió con su homólogo iraní, Mahmoud Ahmadinejad, no especificó qué duración tendrá este acuerdo para la venta de carburante, pero la prensa oficial iraní dijo que tendrá un valor de US$800 millones.
“Esta cantidad se depositará en un fondo establecido en Irán y servirá para financiar la compra de equipamientos y de tecnología”, dijo el mandatario venezolano desde la ciudad de Mashad, a unos 1.000 km al este de Teherán.
A pesar de que Irán es uno de los principales exportadores de crudo, carece de la infraestructura necesaria para refinarlo, por lo que necesita importar en torno a un 40% de la gasolina que utiliza.
Según algunas estimaciones, el petróleo que ofreció Venezuela podría cubrir el 20% de las necesidades energéticas iraníes. Las ventas de gasolina comenzarían en octubre.
Como explicó el periodista de la BBC Charles Scanlon, la importancia de este acuerdo comercial radica en la posibilidad de que Estados Unidos y sus aliados decidan imponer sanciones a Irán por su programa nuclear, lo que podría amenazar el abastecimiento energético del país persa.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, anunció que en este mismo mes finaliza el plazo dado a Teherán para que abandone sus planes de enriquecimiento de uranio.
Chávez, por su parte, dijo que no existe “una sola prueba” de que el gobierno de Ahmadinejad esté fabricando una bomba atómica.
clic Hugo Chávez apoya plan nuclear de Irán
El mandatario venezolano arribó este lunes a Turkmenistán en su primera visita oficial. Chávez pidió que el país -el mayor productor de gas natural de Asia central- se una a un propuesto cartel global de proveedores de gas.
CONTRA EEUU
El venezolano también se reunió con el líder supremo iraní, Alí Jamenei. Ambos acordaron apoyar los “procesos revolucionarios” en ambos países contra lo que ellos consideran el imperialismo estadounidense.
“Irán y Venezuela deben elevar su actual nivel de cooperación y esforzarse al máximo por fomentar el nuevo frente independiente”, dijo el ayatolá, según cita la agencia oficial Irna.
Precisamente, Washington ha mostrado su preocupación en los últimos meses sobre la creciente presencia de Irán en América Latina y el fortalecimiento de los lazos con gobiernos como Nicaragua o Bolivia.
Por su parte, Ahmadinejad aseguró: “Sudamérica experimenta una revolución política. Las naciones ya no puede soportar el acoso y si alguien piensa que puede doblegar sus convicciones por la fuerza, se equivoca”.
NO ES SOLO DINERO
Para el profesor de Seguridad Internacional de la Universidad Católica de Córdoba, Argentina, y experto en Medio Oriente, Emilio Rufail, la decisión de Venezuela de vender gasolina a Irán va más allá del rédito económico.
“En este caso tiene lecturas más profundas en lo político, ya que se trata de un gesto que va en en la misma línea contra EE.UU.”, indicó, en entrevista telefónica con BBC Mundo.
“Es un paso más hacia el estrechamiento de las relaciones” entre ambos países, lo que, para el politólogo, “es motivo de preocupación para EE.UU. y algunos países occidentales en caso de que Irán desarrolle energía nuclear con fines bélicos y la pueda compartir con Venezuela”.






