Una nota difundida por la prensa oficialista cubana, crea espacio a un artículo firmado por el líder de la revolución de ese país, Fidel Castro, el cual afirma que los consolidados avances en la economía y en el ámbito militar chinos, crean una “respuesta lapidaria a la política belicista y amenazante” a los EEUU, el formidable rival vecino de la isla, situado a sólo 90 millas al norte.
El gobierno socialista de Beijing es junto a Venezuela y Rusia, uno de los principales aliados políticos y comerciales del gobierno de los hermanos Castro Ruz, instituido en La Habana desde hace más de cincuenta años.
El mayor de los hermanos Castro se extendió mencionando que China “no tiene que cerrar centros de torturas, no está en guerra con ningún otro Estado, no envía sus soldados a más de 10.000 kilómetros de distancia para intervenir y matar con sofisticados medios de guerra”.
Tampoco “posee cientos de bases militares en otros países ni poderosas flotas que surcan todos los océanos; no debe millones de millones de dólares, y en medio de una colosal crisis financiera internacional ofrece al mundo la cooperación de un país cuya economía no está en recesión y crece a elevados ritmos”, nutrió el artículo.






