La crisis por la falta de agua potable distribuible entre la población de algunos sectores del municipio Sucre, del estado Miranda, se ha acentuado sustancialmente, trastornándole las vidas a los habitantes de la parte alta de Petare.
Ya se acumulan seis meses desde que el agua llega de manera distorsionada no sólo en presión y calidad sino en su frecuencia, lo que dificulta la vida en sectores altos, como en el barrio 19 de Abril, donde la situación los ha obligado a lavar su ropa con agua de las lluvias, procuran el aseo de los niños de la casa con toallas húmedas y deben ir por bidones de agua hasta la estación de bomberos de La Urbina, para cocinar y completar los trabajos de higiene y aseo personal y de la vivienda. Usualmente, un jeep les cobra hasta BsF 80 por subir los recipientes llenos hasta sus residencias.
Esta es una situación que a decir de muchos se replica a lo largo del área metropolitana de Caracas. De hecho, oficiales de la empresa distrital potabilizadora de agua, Hidrocapital, albergan el rumor de que la escasez a nivel de sus embalses es tan drámatico que podrían adelantar la fecha para iniciar ell racionamiento metropolitano del suministro.
Se ha venido aplicando racionamientos selectivos, donde una barriada es impactada con un corte de suministro inesperado para poder surtir otra barriada sumida en la crisis por la falta de agua. Sin embargo y debido al precario nivel de llenado de los embalses de Lagartijo y Camatagua, su más bajo en 15 años, extenderán el recorte a toda la ciudad.
La hidrológica estima que Caracas posee un déficit de agua que oscila entre 3.000 mil y 2.000 litros por segundo “y ese déficit tiene que ser manejado al momento que elaboren el cronograma de regulación, que necesariamente afectará a todos los sectores del área metropolitana”.
En el caso específico del municipio oriental Sucre, funcionarios de la potabilizadora de agua se reunirán con el IMAS, que distribuye el agua que compra a Hidrocapital, entre los sectores más afectados, para adelantar un plan de suministro. Sin embargo, éste instituto no trae muchas expectativas a la mesa de trabajo, como consecuencia a que Hidrocapital ha reducido la presión del agua servida al IMAS hasta en un 40%, lo que impide llevarla hasta los sectores más altos de las barriadas. “Para que el agua llegue a las comunidades que están más altas el servicio debe ser continuo y al menos de 48 horas, eso fue lo que solicitamos”, comentó una autoridad del ente municipal a los medios.
Según reportes de expertos precisados por el IMAS, la sequía es sólo una de las variables que afectan el normal suministro: “No se han construido las obras acorde con el crecimiento acelerado de la población capitalina. Hidrocapital tenía que haber culminado ya Tuy IV, el embalse de Macarao en servicio y entregado el plan de pozos de Caracas. Ahora ya se hizo tarde y hay que correr”.
Información compilada de diversas fuentes






