LimeWire, uno de los grandes sobrevivientes del boom causado por el modelo P2P instaurado por Napster a finales de la década de los 90s, cesó operaciones de file sharing debido a una orden emanada de la jueza Kimba M. Wood, de la Corte de Distrito de Nueva York.
Dicha corte determinó que la empresa y su creador Mark Gorton, han cometido violaciones en el uso de propiedad intelectual de músicos y artistas, y que además su modelo de negocios ha comprometido sus esfuerzos en generar una competencia desleal y con sus prácticas indujo a terceros a cometer prácticas de negocios similares.
Ayer la misma juez sostuvo su decisión del pasado mayo 12, y obligó con su nueva orden deshabilitar los sistemas de búsqueda, descarga, carga, transacción de archivos musicales y de videos con derechos propietarios y su funcionalidad para distribuir, al perder su larga batalla legal contra el agregador de música RIAA sobre violaciones sobre derechos de propiedad intelectual.
RIAA basado en la decisión de la juez amenazó con buscar una figura de compensación ante el sistema de cortes de los Estados Unidos, por el daño causado a los ingresos de músicos y sellos disqueros americanos mientras LimeWire estuvo operativo.
Napster inició una época exitosa en universidades de Estados Unidos y con jóvenes globalmente, al permitir compartir archivos de los temas más populares sin costo. Fue cerrado por una orden judicial lo que provocó que otros sistemas similares abrieran operaciones como AudioGalaxy, Morpheus, Kazaa, Grokster, BearShare, eMule y una decena más, las que a la par de LimeWire infectaron miles de computadores globlamente mediante la descarga de archivos corruptos. Estos sistemas se basaron en redes como Gnutella y Bit Torrent para la descarga de archivos.
LimeWire anunció que seguirá operando bajo su modelo comercial, en el que cobra entre $0.27 y $0.99 por tune e impedirá la descarga de sencillos basados en su sistema de P2P. (Información compilada de diversas fuentes/Imágenes referenciales)

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