En la parroquia 23 de enero, el gobierno dispuso de insumos y respaldo para que los vecinos volcarán su esfuerzo en humanizar su hábitat.
El programa Transformación Integral de Barrios, el cual forma parte de un plan municipal promovido por la Alcaldia del municipio Libertador, se erige como la primera experiencia seria en cuanto a la implementación de programas de desarrollo sustentable en Venezuela. Esta primera iniciativa se desarrolla en la parroquia 23 de enero, en el sector La Cañada, con la rehabilitación de los superbloques 15 hasta el 21, y los bloques 22 al 25, el cual pretende incorporar a los habitantes de barrios vecinos como Sucre, Santa Rosa y Camboya.
La desidia y la falta de atención había deteriorado hasta el colapso, un vecindario construido por Banco Obrero, hace más de cincuenta años, bajo la arquitectura de Carlos Raúl Villanueva, quien tomó detalles de edificaciones en la Marsella francesa de principios del siglo pasado.
La autoridad municipal decidió darle un apoyo sustancial al extenso vecindario, y ya esta semana se cumplen los primeros tres meses de la rehabilitación integral de La Cañada, en un trabajo en el cual se han contratado unos 450 obreros, quienes orientados por el ingeniero Ramón Gil, adscrito al programa Caracas Socialista ha impermeabilizado siete superbloques (150 apartamentos cada uno) y los cuatro pequeños mencionados arriba, con 32 apartamentos.
Durante el trabajo se retocó el cableado exterior empotrándolos en una sola tubería. Las aguas servidas están recanalizadas y se sustituyeron las instalaciones sanitarias de los barrios Santa Rosa y Camboya. Las tuberías de los edificios fueron reemplazadas acabando así con las filtraciones.
Los bajantes de la basura quedaron operativos. Se han incorporado nuevas casetas para la disposición de desechos, cambiaron ductos; y las jardineras y caminerías han sido remozadas. El plan de inversión de BsF 14 millones ha resultado en una ejemplo claro de mancomunidad en función de un desarrollo sostenible.
Los vecinos consideran que el impacto se verá pronto en la nueva imagen que brindará el renovado sector a visitantes, residentes y transeúntes. A raíz de la rápida evolución de los trabajos, se espera que los vecinos comiencen a reunirse para propulsar las actividades recreativas y de gerencia del sector que incluiría deporte, cultura, educación y ambiente.
Las actividades productivas y relacionadas al comercio cooperativo parecen haber quedado por fuera de esta agenda inicial, lo que impediría la generación de recursos propios que conduzcan a la autogestión comunitaria de todo el sector.
EL VECINO COMO FACTOR PROTAGONICO
La experiencia de La Cañada es de las pocas exitosas que pudiéramos evaluar. Según el cronograma estipulado, los trabajos de La Cañada marchan de acuerdo a su agenda. Sin embargo, antes de su finalización varias obras presentan deterioros ocasionados por la insensibilidad de algunos vecinos.
Los pasillos del bloque 18 ya exhiben deformados graffitis, que si bien aparentan tener un mensaje, no es sino el producto de garabatos que perturban con su distorsión de colores la armonía de un vecindario que ha sufrido de la anarquía y la desidia.
Notamos que en la parte trasera del mismo bloque, la basura forma parte del nuevo ambiente reformado, al igual que en los alrededores de todos los bloques, como consecuencia del accionar desinteresado de los vecinos.
Los dirigentes comunitarios aspiran comenzar una campaña de concientización para educar al vecindario en normas y reglamentos para preservar la armonía y la higiene de La Cañana. A los infractores les aplicarían penalidades contempladas en la Ordenanza de Convivencia Ciudadana.
Al finalizar los trabajos, la alcaldía continuará con las restantes 19 edificaciones que completan la urbanización.
HAY FUEGO EN EL 23
La potencialización de La Cañada, en la parroquia 23 de enero como parte de una nueva Caracas Socialista encenderá la transformación que persigue la creación de un modelo sostenible a lo largo de la ciudad basado en una estrategia de la Alcaldía Bolivariana del municipio Libertador, que enmarca ocho figuras, a saber:
1. Transformación integral de barrios
2. Rehabilitación de urbanizaciones populares
3. Nuevas comunidades socialistas con orientación hacia el desarrollo sustentable
4. Corredores de transformación urbana
5. Sistema integral de mantenimiento urbano
6. Conservación y rehabilitación del patrimonio
7. Cultura, deporte y recreación
8. Ejes de desarrollo socio-productivo
DESARROLLO SOSTENIBLE
A través de Latinoamérica pocas municipalidades, alcaldías o estados están gerenciando programas que permitan la creación de una sociedad basadas en vecindarios sostenibles. Es un infortunio.
Sin embargo, debería ser una actividad de iniciativa colectiva y no sólo de los gobernantes la que permita organizarnos para impulsar el rescate del planeta y reencaminar la vida hacia áreas más sensibles de acuerdo a nuestras necesidades locales y en el vecindario mismo.
Pero conozcamos un poco más cuál puede ser una definición aceptable de lo que es crear un vecindario enmarcado dentro del desarrollo sostenible.
“Es el desarrollo que satisface las necesidades actuales
de las personas sin comprometer la capacidad
de las futuras generaciones para satisfacer las suyas.”
EL DESARROLLO SOSTENIBLE EN UN MUNDO DIVERSO
Este concepto puede, a su vez, dividirse en tres ramales:
Ambiental, Económico y Social.
El componente Ambiental podría considerarse como la convergencia entre la operación social de la organización empresarial y la preponderancia de los distintos ecosistemas. Este proceso contempla el uso de recursos naturales de difícil renovación o No-Renovables y su impacto en el reuso de residuos, mejor manejo de la energía y la reducción de emisiones.
En su aspecto Económico esta triangulación establece el sostenimiento del modelo productivo habitual, aunque recientemente se ha venido orientando hacia el impulso de un proceso de economía sostenible, social y de respeto al medio ambiente.
En lo Social éste se fundamenta en la actividad de la empresa y su impacto en todos los niveles que incluye a los gerentes e inversionistas, empleados y trabajadores, proveedores y clientes, las comunidades integradas, las municipalidades y vecinos organizados junto a las fuerzas vivas sociales.
Pasos Típicos hacia una Economía Social Sostenible: Las economías locales en nuestras comunidades de América Latina deben establecer un roadmap hacia la creación de economías de alta participación social que desarrolle una serie de parámetros que promueva el crecimiento de las industrias, comercio y servicios en la incorporación de políticas y técnicas de uso en la utilización de elementos tóxicos, el reciclaje, la incorporación de las edificaciones ecológicas, la energía verde y el aumento de medios alternativos al transporte individual o al motorizado por combustibles fósiles.
Información compilada a través de diversas fuentes