La pareja de turistas británicos conformada por Paul Sparrow, 58, y su pareja, Valerie Roberts, de 46, no sabían que sus vacaciones de ensueño finalizarían en una infernal pesadilla cuando fueron sorprendidos por un grupo de maleantes quienes los atacaron con puñales mientras estaban sentados sobre las rocas en una playa de la isla de Margarita, en el estado Nueva Esparta, en el Caribe venezolano.
Durante el ataque, los delincuentes colocaron una soga alrededor de su cuello mientras apuntaban un cuchillo a su garganta. Cuando luchó con uno de los tres atacantes fue apuñalada en la espalda repetidamente y golpeado en la cabeza con una roca.
Mientras la señorita Roberts, una profesional de la jardinería, igualmente sufrió heridas de arma blanca en su espalda, así como en el cuello, brazos y piernas producto del desalmado ataque.
El bolso y la cámara de Roberts fueron robados durante el sangriento atraco, el cual dejó a la pareja sangrando profusamente, la que se encontró en la imperiosa necesidad de buscar atención médica de emergencia, que ocasionó un gasto de más de dos mil libras esterlinas.
El brutal ataque a esta pareja de turistas británicos ocurrió después que la pareja permaneció confinada a su cuarto de hotel a lo largo de una semana, después de intoxicarse con comida servida en el hotel donde permanecerían por dos semanas.
Según el reporte de las autoridades y medios ingleses al arribo de la pareja a su hogar en Bridport, Dorset, están demandando una compensación por daños sufridos a la operadora First Choice, empresa organizadora del tour vacacional en la publicitada y peligrosa isla.
Sparrow, quien es un hombre de negocios en su nativa Inglaterra, dijo: “Este estaba destinado a ser el viaje de nuestras vidas, pero se convirtió en la peor pesadilla infernal que alguien pueda vivir”.
En una completa declaración a los medios de comunicación a su arribo, Roberts comentó: “Estoy segura de que habría sido asesinada si Paul no los hubiese enfrentado. Sé que fue aterrador al extremo que vivo los recuerdos de esos hechos contantemente.”
Paul Sparrow se enroló en un paquete turístico que incluía todas las amenidades en la isla por dos mil libras, como un obsequio sorpresa para su pareja. Al recuperarse de la intoxicación alimentaria que pensaron que sería animarse con un paseo por la playa.
Más adelante durante la exposición de tan dificil momento, Sparrow continuó explicando que: “El operador turístico nos advirtió no usar joyas, aunque no mencionó prevención alguna si nos adentrábamos en la ciudad ni enumeró los peligros.¨
“Era temprano, apenas las 10 am y habíamos caminado alrededor de 150 metros a lo largo de la playa, por lo que nos acercamos a un cúmulo de rocas para observar la vista, cuando todo sucedió muy rápido.” Prosiguió comentando en detalles los hechos “antes de darme cuenta sentí que me ataron con una soga por detrás e inmediatamente tenía un cuchillo apuntando a mi garganta.”
Sintiéndose atacado Sparrow luchó contra el atacante y “le puse la mano y le agarré el cuchillo, al hombre estaba encima de mí.
Mientras él luchaba “otro atracador me apuñaló tres veces en la espalda.”
Sparrow prosiguió detallando su dura experiencia mencionando que mientras forcejeaba un tercer individuo se le encimó aplastándole la cabeza con una roca. Durante su defensa Sparrow notó a su pareja tirada en el piso y con un atacante sobre ella, quien literalmente peleaba por su vida.
Después del brutal ataque, lograron apoyarse el uno al otro hasta llegar al hotel donde se hospedaban buscando atención médica de urgencia.
Roberts lo apoyó: “Estábamos literalmente luchando por nuestras vidas. No es lo que esperamos hacer en vacaciones.”
El gerente del hotel Costa Caribe corrió en su ayuda y les llevó a la habitación del doctor, donde se limpian antes de ser llevados rápidamente al hospital.
La pareja tenía un seguro de emergencia médica y de accidentes para este viaje, pero el hospital que los recibió no tiene convenio con esa empresa de seguros por lo cual debieron pagar un depósito de más de $3,000. Ahora están tratando de reclamar ese dinero, así como una indemnización por su terrible experiencia.
El Sol de Margarita
OFRECER EL MEJOR TRATO AL TURISTA
SIGNIFICA GARANTIZAR SU REGRESO
Nueva Esparta depende económicamente del comercio y del turismo. De allí la importancia de garantizar que toda la población brinde la mejor atención a los visitantes. No todos los que prestan servicio entienden esta necesidad.
“La he pasado bien estas vacaciones, pero el chofer de un taxi me preguntó, quejándose en una pequeña cola, que para qué veníamos si con tantos turistas la isla ya no estaba tranquila. No entiendo ¿Quieren o no que vengamos a Margarita?”, cuestionó Ingrid Roa al hablar de los seis días de sus vacaciones que pasó en Nueva Esparta.
Casos como éstos deben evitarse en una economía que se fundamenta en el comercio y el turismo, como es el caso de la entidad insular.
En un pequeño restaurante en playa Juventud, Pampatar, la camarera Yoselin, quien tiene años de experiencia en el ramo, lo explica en palabras sencillas: “A todo el que nos visita tenemos que tratarlo con cariño, siempre con una sonrisa, no importa lo ajetreado que uno esté. Si se le trata con afecto, siempre regresa”.
El presidente de Corpotur, Salvador Núñez, resume que un mal trato da una mala imagen de todo el destino. Por ello desarrollan talleres de sensibilización turística desde 2007. Recientemente, el Fondo Mixto de Promoción y Capacitación Turística brinda charlas similares.
Afortunadamente, no todos los casos resultan como el primero. Ana Gómez y su familia aseguran que han recibido un trato muy cordial. “La gente te ayuda sin problema”, dicen. El zuliano Próspero Hernández, halagado por la amabilidad oriental, aseguró que todos los maracuchos que llegan a la isla se quedan debido al buen trato, así le ocurrió a su hijo.
Información compilada de diversas fuentes