logo
Ya eres miembro? Entrar

MUNDO´s archives ↓

8 convenios forman parte de la agenda Santos en su visita a Lula

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva recibirá en las próximas horas al mandatario colombiano Juan Manuel Santos, en un encuentro que pretende servir para acercar ambas economías y crear una plataforma basada en ocho convenios para impulsar el crecimiento bilateral, además de revisar la agenda regional.

Esta visita permite ver cierto cambio en la dirección tradicional como se manejaban las relaciones exteriores desde la Casa de Nariño. Analistas coinciden en advertir una nueva era en el comercio exterior colombiano debido a los pasos hacia la integración regional que la administración de Santos está adelantando con el gobierno bolivariano de Venezuela, con el que firmó un convenio de restitución de las relaciones diplomáticas y para el reimpulso del intercambio comercial; y ahora con la primera visita oficial del mandatario al Brasil.

El intercambio entre Brasil y Colombia en 2009 fue de casi 2.700 millones de dólares, con una curva creciente entre los meses de enero y junio pasado. En ese período, las exportaciones de productos colombianos hacia Brasil subieron en un 101 por ciento. Sin embargo, la balanza comercial es deficitaria para Colombia en cerca de 2.100 millones de dólares.

Al encuentro con Lula, Santos se hace acompañar de un grupo de 50 hombres de negocios.

Uno de los ocho acuerdos de cooperación que firmará Colombia con Brasil apuntará al desarrollo conjunto de las zonas limítrofes que por muchos años han estado deprimidas y marginadas. Intensificar esos lazos comerciales también impulsarán las alianzas políticas, tan necesarias en la región.

El creciente interés de Colombia por acercarse al gigante del sur puede derivarse del crecimiento de Brasil ante el mundo y el fortalecimiento de sus lazos comerciales con Asia.

Este evento considerado de extrema importancia para la recién inaugurada administración, ha sido destacado por la canciller María Angela Holguín, quien indicó que se trata de un socio estratégico muy importante para Colombia.

El debate de los analistas colombianos resaltó que el presidente Santos puede tomar nota de los manejos exitosos del Brasil en cuanto a la diversificación de sus mercados de exportación y como ha sabido tener un equilibrio entre sus relaciones con Estados Unidos y la región. Una estrategia que le permitirá ser una de las economías con más desarrollo durante este siglo.

La visita de Santos se prolongará hasta el jueves. Según información del gobierno colombiano, Santos también se entrevistará con autoridades del Congreso y del Supremo Tribunal Federal. Igualmente se entrevistará en Sao Paulo con José Serra, candidato presidencial por el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien va segundo en las encuestas.

Información compilada de diversas fuentes

Gobierno chino adquiere 10% de Morgan Stanley

Morgan Stanley, New York

La administración de la Reserva Federal de los Estados Unidos autorizó la solicitud presentada por China Investment Corp, CIC, el fondo soberano que gerencia las inversiones basadas en las reservas internacionales del gigante asiático, para la adquisición de un porcentaje accionario de Morgan Stanley, uno de los mayores conglomerados financieros globales, basado en Nueva York.

Morgan Stanley posee una amplia cartera diversificada de servicios financieros. Opera en 36 países y maneja inversiones por 779.000 millones de dólares.

El fondo soberano China Investment Corp, fue creado en 2007 y cuenta con un patrimonio de trescientos mil millones de dólares en inversiones, lo que representa un mediano porcentaje del total de reservas chino calculadas en 2,454 billones de dólares, según cifras del pasado junio.

El gobierno chino, a través del CIC, posee dos tercios de sus inversiones en bonos del Tesoro y bonos soberanos de los Estados Unidos.

Con la adquisición del 10% de las acciones de Morgan Stanley, “CIC planteó que no tiene el propósito de controlar o ejecutar una influencia controladora sobre la institución y que su inversión indirecta será una inversión pasiva”, dijo la Reserva Federal tras su aprobación.

Información compilada de diversas fuentes

Santos promete revisar leyes para combatir violencia en Medellín

Comuna 13 San Javier (Wikipedia)

El recién estrenado inquilino de la Casa de Nariño, Juan Manuel Santos, aseguró ante los medios que tomará las medidas necesarias para impedir que el crimen organizado siga ganando espacio en la ciudad de Medellín, la cual atraviesa por una sangrienta guerra de pandillas con el patrocinio de narcotraficantes y paramilitares, que ha provocado más de 1.300 muertos en lo que va de año.

El presidente Santos anunció que iniciará los estudios tendentes a modificar las leyes con el objeto de reducir la percepción de inseguridad que se está incrementando por la situación que se vive en las barriadas más vulnerables de Medellín. El estudio promete derivar en un plan de acción operativo que haga más eficaz el planteamiento de prevención y represión de las autoridades policiales de Antioquia y nacionales. Santos fue abordado en una reunión del comando de seguridad que se realizó en la base aérea de la histórica ciudad de Rionegro, en las afueras de Medellín, a la que asistió su alcalde en ejercicio, Alonso Salazar.

“Vamos a establecer unos procesos para estudiar rápidamente qué tipo de cambios normativos hay que presentarle al Congreso para que el Congreso apruebe, lo más rápido posible, cambios en la ley que no permitan que siga esta sensación de impunidad, que es muy dañina para el país”, dijo Santos al término de ese consejo de seguridad.

En su análisis ante los medios, quienes lo increpan por las consecuencias de la violencia desatada en la otrora más sangrienta ciudad de América, Santos explicó que la Fiscalía, el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional van a hacer una revisión en los próximos días “para ver en qué forma la parte operativa se puede mejorar, se puede hacer más eficaz”.

“Tengan la absoluta seguridad de que el Estado todo va a controlar esta situación y el crimen organizado no va a continuar haciendo de las suyas”, prometió Santos.

El incremento del crimen ha creado un desplazamiento urbano de más de dos mil trescientas personas quienes han sido forzadas a abandonar sus hogares, básicamente en áreas de la Comuna 13 San Javier.

Los organismos locales de prevención y seguridad han censado a más de 400 agrupaciones ilegales y violentas que reúnen a más de cinco mil miembros, quienes se rearmaron después de la conclusión de la Operación Orión.

La publicación digital Semana publicó una nota en referencia al tema. La redacción de Juan Diego Restrepo*, es reproducida en busca de promover un mejor conocimiento de la situación de violencia urbana que atraviesa esa importante ciudad colombiana

Tantas veces las autoridades municipales se negaron a aceptar que el proceso de reinserción de los bloques Cacique Nutibara y Héroes de Granada de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) había sido un fracaso que crearon un ambiente de falso optimismo que llevó al entonces alcalde de Medellín y ex candidato presidencial Sergio Fajardo Valderrama a concebir y difundir la famosa frase “pasamos del miedo a la esperanza”.

Esa afirmación es hoy una ilusión y las laderas de Medellín arden que da miedo. No sólo en la comuna 13, como lo han mostrado de manera reiterada los medios de información locales, regionales y nacionales. Son varias las comunas donde las libertades individuales y colectivas están limitadas por el accionar de las bandas armadas ilegales y la incapacidad del Estado para contrarrestarlas. Basta observar el mapa del conflicto realizado recientemente por analistas de la Corporación Convivamos para concluir que el problema ha llegado a niveles de extrema preocupación que, incluso, comprometen la gobernabilidad de la ciudad.

Es paradójico lo que se vive en Medellín: mientras las administraciones de Fajardo Valderrama (2003 – 2007) y de Alonso Salazar (2008 – 2011) han invertido miles de millones de pesos en educación, emprendimiento, salud, recreación y vivienda, las bandas armadas ilegales se empoderaron de amplios sectores de la ciudad, posean mejores armas y tengan mayor disciplina para atacarse unas a otras.

¿Dónde pueden buscarse entonces las explicaciones? Parte de esas explicaciones se encuentran en el fracaso del modelo de reinserción urbana que diseñó la Alcaldía de Medellín a través del Programa de Paz y Convivencia, que convirtió a los desmovilizados en ciudadanos especiales, les otorgó más poder del que tenían en la ilegalidad y fue incapaz de constituirse en una solución definitiva a las expresiones violentas urbanas que tenían que ver con fenómenos como la defensa territorial, el reclutamiento de menores de edad y el sometimiento de las comunidades, sobre todo las más pobres.

Durante varios años diversos sectores sociales y políticos locales, nacionales e internacionales expresaron públicamente sus reparos a ese proceso, sustentados en las denuncias que constantemente hacían los pobladores de diversas comunas, quienes advertían que los desmovilizados de las AUC seguían ejerciendo el control territorial, imponían el orden y, además, utilizaban recursos públicos para financiar sus actividades delictivas.

Lo que pedían esos sectores críticos del modelo de reinserción era una discusión pública para corregir sus falencias y reorientarlo. No obstante, tanto Sergio Fajado como Alonso Salazar, en su condición de Secretario de Gobierno y Alcalde, se negaron a esa petición y, por el contrario, optaron por cuestionar a quienes proponían esas reflexiones y a reclamarles incluso silencio, pues, según ellos, estaba en juego la imagen de la ciudad.

Podrá decirse en defensa del proceso de reinserción que algunos desmovilizados tuvieron una exitosa reincorporación a la vida civil, tal como lo reconocerá la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación en su segundo informe nacional sobre desarme, desmovilización y reinserción llamado La reintegración: logros en medio de rearmes y dificultades no resueltas, próximo a publicarse, pero el documento también advertirá que “otros han reincidido en delitos, con el narcotráfico y en grupos rearmados que afectan a Medellín y el Valle de Aburrá, el Bajo Cauca, Urabá y el Oriente, propiciando en los últimos años disputas violentas entre ellos”.

¿Dónde estaban las fallas del proceso? Quisiera aventurar algunas respuestas: a) en no reconocer a tiempo el problema por parte de las autoridades, en particular de las civiles; b) en la creencia según la cual todos los críticos del proceso con las AUC eran “enemigos” del gobierno local y querían hacerle daño a la imagen de la ciudad; c) en el desconocimiento sobre el origen delincuencial de cientos de los cerca de tres mil desmovilizados de los bloques Cacique Nutibara y Héroes de Granada, quienes, una vez “legalizados”, retornaron a sus bandas de origen; d) en desestimar las denuncias ciudadanas; e) en desestimar que miembros de la Fuerza Pública fueron conniventes con algunas expresiones de violencia derivadas de los nuevos “actores de poder” en los que se constituyeron algunos de los desmovilizados de las AUC; f) y, por último, en la incapacidad del modelo para cortar las líneas de mando entre los desmovilizados y sus jefes recluidos en las cárceles.

La situación de violencia que atraviesa hoy Medellín es la sumatoria de un conjunto de decisiones desacertadas, las cuales se pudieron corregir si se hubiera tenido la tolerancia suficiente para escuchar a quienes alertaron desde un principio de los errores que se estaban cometiendo, con unas condiciones sociales y económicas que aún no son afectadas de manera positiva y de manera estructural por las políticas impulsadas localmente. En esencia, la oferta legal aún es incapaz de competir con la oferta ilegal.

Frente a los problemas de violencia que sacuden hoy a Medellín y los cuales se pudieron remediar en su momento, cabe preguntarse si es pertinente preguntarse a quiénes se les debe reclamar responsabilidades políticas por el fallido proceso de reinserción de las AUC; también es importante cuestionar a quien corresponda si el proyecto estético en el que se embarcó la ciudad fue el adecuado para superar el conjunto de inequidades que soportan las comunidades más pobres; y, finalmente, es importante plantear de nuevo la posibilidad de abrir un debate público con el fin de examinar lo hecho y, partiendo de allí, explorar nuevas maneras de superar los fenómenos de violencia.

Quienes han administrado la ciudad durante los últimos años están obnubilados con su proyecto estético de ciudad, encerrándose en una especie de urna de cristal, donde sólo se han escuchado a sí mismos. Una ciudad verdaderamente democrática se construye entre todos, no sólo entre los amigos que sólo dicen lo que uno quiere escuchar. Quizás llegó la hora de abrir esa urna.

(*) Periodista y docente universitario

Información compilada de diversas fuentes 

 

Suprema corte argentina anula indultos de Videla y Massera

Jorge Videla

La Corte Suprema de Justicia de la Argentina ratificó hoy la nulidad de los indultos que a favor de los ex dictadores Jorge Videla y Eduardo Massera, fueron otorgados en 1990 durante el mandato del ex presidente de ese país, Carlos Saúl Menem.

Un recurso de amparo presentado por los defensores de los militares argentinos fue rechazado como inadmisible por el más alto tribunal de esa nación. 

Jorge Videla y Eduardo Massera son juzgados por la comisión de delitos de lesa humanidad.

El tribunal refirió de esa manera a las “obligaciones asumidas por el Estado argentino” ante el Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos y puntualizó su “obligación” no sólo de investigar sino también de “castigar los delitos aberrantes, deber que no podría estar sujeto a excepciones (…) que por su gravedad son contrarios a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales suscritos por el país”.

La inadmisibilidad de las acciones de la defensa se fundamentaron en el Caso Mazzeo, del año 2007, en el que se declaró que los indultos eran inconstitucionales. En dicho precedente, el tribunal había señalado que los delitos de lesa humanidad, por su gravedad, “no sólo son contrarios a la Constitución Nacional sino también a toda la comunidad internacional”, por lo que no deberían ser indultados.

Por otra parte, ante el planteamiento de afectación de la garantía constitucional de defensa en juicio por la alegada incapacidad de Massera, el tribunal remitió a “la valoración de las circunstancias de hecho y la interpretación de las normas del derecho común”, ya resueltas por los jueces “con fundamentos suficientes”.

Información compilada de diversas fuentes

Controversia por publicación del NYT sobre la violencia en Venezuela

Ciertamente, el impulso tomado por la delincuencia alcanzó ribetes alarmantes. Su notoriedad es la reseña cotidiana de los medios impresos nacionales manejados por editores adversos al gobierno revolucionario del líder izquierdista, Hugo Chávez Frías. Sin embargo, el número de muertes producto de la delincuencia continúa situándose en niveles espeluznates, a pesar de la intención de combatir su avance desde el sector oficial mediante planes y campañas.

Las noticias del incremento de los índices delictivos se ha extendido más allá de nuestras fronteras, por lo que el diario New York Times publicó una extensa nota donde describe a Caracas, la capital del país suramericano, como una ciudad más peligrosa que todo Irak.

Rebatiendo esas declaraciones, Saúl Landau, periodista norteamericano, se refirió a esa nota como resultado de una campaña antivenezolana, dirigida desde la Casa Blanca contra el desempeño del Gobierno Bolivariano.

En su exposición, Landau aseguró que esta información sólo busca desprestigiar al Gobierno Nacional con fines netamente políticos, ya que no existe punto de comparación entre la violencia generada por la invasión a una nación soberana y los homicidios que puedan ocurrir en Venezuela o cualquier otro país del mundo.

“Las empresas de comunicación norteamericanas como el New York Times han tomado una línea muy hóstil contra Venezuela. Esto empezó después de la elección del Presidente Chávez en 1998; pero antes, cuando ese país era dirigido por el bipartidismo, no había crítica alguna, Venezuela no era importante para los medios norteamericanos”, aseguró Landau en una participación ante un programa televisado por la red estatal VTV.

Además, aplaudió que por primera vez el país no está dirigido por políticos que “sólo buscan robar a la nación” y por el contrario son personas que trabajan en pro de mejorar la calidad de vida de todos los venezolanos.

Este fin de semana, los medios cuantificaron en 122 el número de asesinatos producto de la violencia en las principales ciudades del país.

NOTICIAS 24 PUBLICA NOTA DEL NYT

The New York Times publica este domingo un artículo evidenciando la insostenible situación de inseguridad que existe en Venezuela, la cual ha desatado una polémica discusión de “cifras y hechos” entre el gobierno y la oposición.

El diario estadounidense realiza una comparación de los índices de violencia en Venezuela durante los últimos 11 años, con países como Irak, México y Colombia, los cuales suman conjuntamente números muy inferiores a los registrados en el país.

Entre tanto, el autor de la nota, Simón Romero, hace una referencia directa a la portada de El Nacional, mostrando las diferentes reacciones como consecuencia de su publicación y el debate público que generó la misma.

Romero revela las cifras que maneja la ONG ‘Observatorio Venezolano de Violencia’, el cual indica que han ocurrido casi 120.000 asesinatos en Venezuela desde 1999 – año en que Chávez asume la presidencia.

Sin embargo, resalta la negativa del gobierno venezolano señalando que ha repetido en varias ocasiones que el problema de la violencia en el país no es nuevo, y la preocupación por la inseguridad precedía a su gobierno.

Además, el artículo recoge comentarios de expertos y líderes políticos en Venezuela, quienes argumentan que el incremento de homicidios en la última década, es un hecho sin precedentes en la historia venezolana.

The New York Times

Información compilada de diversas fuentes

Miles de pandilleros amenazan éxito de Seguridad Democrática en Colombia

Pandilleros apresados por la policía nacional

A raíz de las batallas urbanas entre pandilleros por el control del microtráfico de drogas y la extorsión en las calles de los barrios de estratos bajos de la populosa capital antioqueña de Medellín, saltó a los medios una realidad que se creía superada bajo el concepto de Seguridad Democrática y que sumida en la desidia del gobierno del presidente saliente de Colombia, Alvaro Uribe Vélez, creció hasta transformarse en el nuevo Cartel de Medellín de la violencia urbana.

El pasado miércoles 11 de agosto, 150 uniformados arrestaron a cincuenta pandilleros en lo que se ha convertido en la peor batalla entre grupos de jóvenes rebeldes organizados en combos quienes buscan afianzar su influencia en el negocio de la extorsión, violaciones y narcotráfico en sectores pobres ubicados hacia las colinas de la ciudad.

Los encuentros de Medellín con la violencia no son nuevos y seguramente lo precede una serie de eventos sociológicos y sociales que desencadenaron en el sicariato promovido por la mafia y carteles de la droga en la década de los 80s.

Es un hecho real que golpeó duramente las fibras sociales y que hizo lento el desarrollo de la ciudad. La violencia urbana se ensañó sobre todo en las más jóvenes generaciones masculinas y con ello le restó fuerzas al avance social, cultural, económico y político de una ciudad industrialmente pujante.

La experiencia violenta de Medellín del pasado tiene hondas raíces históricas, sociales y políticas que corresponden a su vez a la lógica histórica de los conflictos sociales y políticos del país.

500 ASESINATOS EN 90 DIAS

 

Hoy Medellín parece acercarse a su violento pasado mientras retoma rápidamente su posición como una de las ciudades más violentas de Colombia y Latinoamérica, alcanzando niveles de criminalidad de ciudades como Caracas, Ciudad Juárez y Tijuana, con poco más de quinientos asesinatos en menos de tres meses.

El resurgimiento de la violencia se deriva de la lucha entre combos que se organizaron para combatir a los paramilitares que se posesionaron de la Comuna 13, al finalizar la Operación Orión, del Ejército colombiano, a finales del 2002, en la que resultaron expulsados del territorio miembros de las FARC y el ELN que operaban en esa área.

Y es que tras Orión, los paramilitares se hicieron con el control y el lugar se convirtió en un territorio del miedo, en escenario de multitud de abusos.

Los combos están regularmente compuestos por entre 30 o cuarenta jóvenes quienes conciben al grupo como una familia, amparándose en su estructura para alimentarse, progresar, combatir a combos rivales y morir, y cuyo propósito se orienta al control de zonas para traficar con droga, al igual que extorsionar a comerciantes y transportistas.

Este conflicto invisible para la mayoría de la sociedad colombiana causó en el primer trimestre de este año 503 muertes, un 54,8 por ciento más que en el mismo período de 2009 y, en palabras de sus protagonistas, es un evento constante que nunca acabará: “donde hay pobreza y dolor, y se ha regado tanta sangre, eso es algo imposible”. Esto “sólo termina cuando le llega a uno la muerte o la cárcel”.

Haciéndose eco del alarmante conflicto, la publicación Semana reseñó la situación de la pluma del articulista César Bustamente, quien la tituló “Se recrudece la violencia en Medellin”, la cual quisimos incorporarla para un mayor entendimiento de la crisis de seguridad urbana que se vive en esa importante ciudad.

SE RECRUDECE LA VIOLENCIA EN MEDELLIN

Tomado de Semana

Cuando las autoridades hablan de guerra entre más de 120 combos, el primer interrogante por resolver, es averiguar cuantos micropoderes están enquistados en la ciudad con la con capacidad no solo de ejercer cobros y control en grandes zonas, sino con el poder de desaparecer y extorsionar personas, intimidar y sembrar el ambiente de zozobra que les favorece a sus propósitos. El espectáculo de la zona 13 la semana pasada dejó entrever la gravedad del problema, admitir, como lo hizo la semana pasada el alcalde, que este desborda la capacidad institucional y que las soluciones no pueden ser coyunturales, es el principio para iniciar con la ayuda del gobierno central, una política que nos impida llegar a los niveles de violencia que vive México.

Cada dueño de buseta, tendero, vendedor informal, casa residencial, pagan en general un impuesto fijo, en ocasiones es diario, semanal o mensual, según el caso. A esto se suma la extorsión rampante. Solo en una zona de Medellín se habla de un mercado que representa más de 4000 millones al mes. Esto constituye un poder, que se traduce inexorablemente en violencia.

El tema igualmente debe superar la óptica mediática. Cuando vemos las ganancias de los gremios, del sector bancario, de algunos sectores industriales privilegiados, el enriquecimiento de una clase política corrupta deberíamos preguntarnos, si lo que está pasando no es otra cosa que la actitud de las clases marginadas que han buscado la manera de acceder al usufructo del poder, por vías menos ortodoxas, pero que tienen que ver con el uso privilegiado de la fuerza, el territorio y la capacidad coercitiva, por encima del estado. De hecho, llevan más de veinte años consolidándose, vía narcotráfico, paramilitarismo, alianzas con los militares, hasta el punto, que hoy constituyen una cuota real de poder con las secuelas que todos padecemos.

Como invertir esta realidad desde la institución. Como cambiar de paradigma, la actitud de los muchachos implicados, que lo único que sabe es intimidar y guerrear. Las soluciones deben integrar a toda la sociedad, tienen que ver con el tema de la educación, pueden durar dos o tres generaciones, es preciso aceptarlo, son de largo plazo y requieren grandes sacrificios.

Son muchos los estudios sobre esta realidad. Editorial “la carreta “de Medellín ha publicado una verdadera biblioteca al respecto. Tener a la mano una especie de epistemología de la violencia en Medellín, seria útil. Mirar la arqueología de un problema que supera todas las estadísticas y que puede tener consecuencias muy graves, es lo ideal y solo puede ser liderado desde el gobierno, de hecho México es un espejo que debería servirnos para tomar las medidas pertinentes.

Lo más preocupante. La ciudad se acostumbró a vivir con estos hechos. Nadie hace nada. Esta especie de Darwinismo social demuestra la ausencia de solidaridad en la que vivimos. Medellín no está bien, periódicos como el Colombiano han ocultado la gravedad del problema, la misma alcaldía y sus moradores en general parecen vivir como si no estuviesen inmersos en la violencia rampante que tenemos. Definitivo, hay que tomar medidas.

Page 1 of 3:1 2 3 »
© 2010 Socialisto

Switch to our mobile site


Contenido desarrollado y mantenido por socialisto  |  Subir al inicio