
Aplicando loción
Cuando prepare sus vacaciones de fin de semana en las costas venezolanas, tome en cuenta los insumos y elementos con los que se hace acompañar.
Y no, no hablamos de las personas ni de su traje de baño. Nos referimos a las cremas, bien sea para broncearse o para evitarlo, las lociones bloqueadoras de sol.
El uso de esta familia de cremas está causando un daño indeterminado a las especies marinas por la profusión de su aplicación en la piel de millones de bañistas que visitan los balnearios del mundo.
El escenario es por demás conocido: Llegando a la playa se unta la crema por toda la piel y nos exponemos acostados de cara al sol.
En el momento de echarse al agua por el baño de enfriamiento, el bañista se para en medio de su propia grasa de crema protectora solar o bronceador.
Al regresar a la arena, típicamente el bañista recurre a una aplicación adicional de la loción.
Lo que no mucha gente ha considerado es que esa grasa se traslada a la extensión del océano flotando ante los ojos de los caballitos de mar y otras especies.
No conocemos de investigación elaborada en el país que cumpla tal propósito, sin embargo, hemos revisado literatura generada en institutos para la preservación marina de Estados Unidos que bien pudiéramos aplicar en Venezuela.
En el caso de las lociones UV, no existen estudios que indiquen si las corporaciones líderes en la manufactura de productos para el cuidado de la piel, mientras estás en la playa, como Hawaiian Tropic o Coppertone conocen el impacto ambiental que sus productos ocasionan a la fauna marina y los arrecifes.
Según se desprende de un estudio elaborado bajo el nombre de Environmental Health Perspectives, los fabricantes de estos químicos no conocen las cosas que pueden matar o el “blanqueo” de las colonias de pequeños animales formadores de arrecifes.
“Los protectores solares causan la decoloración rápida y completa de los corales duros, incluso en concentraciones extremadamente bajas”, resume el estudio.
No se necesita una gran cantidad de loción para causar un daño ecológico, sin embargo, la gente arroja toneladas de la sustancia en las aguas costeras todos los días. Utilizando estimaciones de autoridades del turismo de los Estados Unidos, unas 78 millones de personas vacacionan en zonas de playa con arrecifes anualmente.
Los investigadores calculan que las personas desechan anualmente entre 4.000 y 6.000 toneladas de residuos de protector solar en aguas adyacentes a arrecifes.
Debido a que la gente se reúne alrededor de una porción relativamente pequeña de los arrecifes en todo el mundo, el estudio reclama que aproximadamente un 10 por ciento de los arrecifes del planeta podrían verse amenazados por el uso desenfrenado de Banana Boat. Un 25 por ciento de la aplicación promedio de protector solar o crema bronceadora untada en el cuerpo del bañista se lava en veinte minutos de estar en el agua.
Formado a partir de componentes exóticos, una botella de protector solar contiene al menos ácido aminobenzoico y salicilato trolamina, así como óxido de zinc y dióxido de titanio, según los reportes de la agencia del ambiente norteamericana, EPA.
Esos compuestos expuestos a los corales provoca una liberación rápida de su mucosa, que es una sustancia que los animales utilizan para nutrirse. Sin ella, son vulnerables, y el efecto se ve agravado por la relación de los daños y perjuicios que la loción protectora causa en los corales donde residen algas llamadas zooxantelas.
Las zooxantelas viven en una relación simbiótica con el coral, y sin su presencia y el moco abundante, los corales pierden el color y mueren fuera del efecto blanqueador.
Los científicos del estudio encontraron que los niveles de virus en las aguas eran muy altos y que era la consecuencia de la combinación agua y el uso de bloqueadores, lo que en definitiva afecta a las algas que a su vez complican la existencia de los caballitos de mar a los que hicimos referencia arriba.
¿Cuáles son las alternativas? Habrá que explorar en los productos que dicen ser protectores solares o lociones bronceadoras seguras contra el daño a los arrecifes. O tal vez indagando más en aquellas botellas etiquetados como biodegradables, las que son aceptados por los ecologos de los parques marinos para bucear en los arrecifes.
Lo más recomendable, sin embargo, es que se dé un paseo por las montañas y tomé un baño de sol en las alturas y evite que las aguas continúen contaminándose.
Información compilada de diversas fuentes.